En los últimos años se ha extendido una práctica habitual
entre los más jóvenes, que no todos ven con buen ojo. Se ha creado un
estereotipo de que quién más bebe es el mejor, y esto, a nivel internacional
tampoco favorece nuestra imagen, ya que se nos ve como fiesteros que solo saben
divertirse si beben. Además, tras las noches de fiesta, las plazas, parques, o
lugares donde se realice el botellón, no quedan en el mejor estado, ya que, a
veces, se deja basura por el suelo. Sin embargo, hay argumentos que se
posiciona a favor de esta práctica porque viene provocada por el elevado precio
de las bebidas alcohólicas en bares, y otros factores.
¿Es esto realidad? ¿Se está extendiendo el botellón?
¿Empiezan los jóvenes cada vez a edades más tempranas? ¿Son las leyes creadas
la mejor solución para los problemas que acarrea esta costumbre?
En publicaciones periódicas resaltan el importante dato de
que el 38% de los jóvenes españoles de entre 16 y 18 años consumen bebidas
alcohólicas en estos botellones, que cada fin de semana se repiten en muchos
lugares de España. El hecho es de tal relevancia que se llega a afirmar que el
botellón forma ya parte de la cultura juvenil española. El perfil de las
personas que consumen en estas concentraciones son estudiantes, que viven en la
vivienda familiar, y son de clase media, sin reducir sólo el perfil a miembros
de tribus urbanas.
En un artículo del periódico El País se muestran datos
acerca de la opinión de dos estudiantes universitarios sobre las leyes
antibotellón. Tanto uno como otro, no alagan la ley, diciendo que realmente no
cumple con las necesidades que realmente están patentes. No se posicionan a
favor del botellón que se practica hoy en día, pero desde luego la ley creada
tampoco soluciona el problema.
El video que aquí se deja recalca lo ya señalado, aportando
datos de estudios realizados.
http://elpais.com/diario/2006/10/16/andalucia/1160950931_850215.html

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